Entre octubre de 1978 y marzo de 1979, Paco Buyo jugó en la SD Huesca cedido por el Deportivo, coincidiendo con el servicio militar del portero gallego en Jaca. Esto, lejos de ser un obstáculo, benefició a Buyo y al Huesca. Por un lado, el meta, ante la posibilidad de quedarse un año en blanco, continuó desarrollándose. Por otro lado, el conjunto oscense, de cara a su segunda campaña en la recién creada Segunda B, contó con un refuerzo excepcional, un internacional de la España Sub-21.
El Deportivo rozó la Liga en la 1993/94. Solo el desenlace más cruel impidió la proeza: el título se escapó en la última jornada ante el Valencia en Riazor, con el penalti fallado por Djukić en el último minuto, después de encadenar 25 jornadas consecutivas como líder. Arsenio Iglesias puso en liza un equipo fijo, recitado de carrerilla en torno al 5-3-2: Liaño; López Rekarte, Voro, Djukić, Ribera, Nando; Donato, Mauro Silva, Fran; Claudio Barragán y Bebeto. Los once de Arsenio.
Valerón jugó en el Mallorca una temporada, la 1997/98. Una campaña con un doble significado. Para Valerón supuso su debut en Primera y para el conjunto bermellón, el retorno a la máxima categoría tras cinco años en Segunda. Tantas connotaciones desembocaron en un curso doblemente productivo: el canario se convirtió en una de las revelaciones y lanzó a los de Cúper a la mejor temporada de su historia por entonces. El Mallorca fue subcampeón de Copa, quinto en la Liga y accedió a la Recopa.
El Deportivo de la Coruña ganó por primera vez en el Camp Nou en la 2000/01. Los de Irureta se llevaron un partido tremendamente disputado: Djalminha adelantó al Superdépor, Rivaldo y Luis Enrique pusieron en ventaja al Barcelona y Víctor Sánchez del Amo le dio la vuelta con un doblete en la recta final. El 2-3 de Víctor, por cierto, llegó en el tiempo añadido, dando más épica al histórico triunfo coruñés.