Un joven norirlandés del Manchester United revolucionó el fútbol en la década de los 60. Llegó a la elite poco antes de cumplir la mayoría de edad y se convirtió enseguida en una estrella. Ganó el Balón de Oro con tan solo 22 años, después de ganar la Copa de Europa y marcar un gol decisivo en la final ante el Benfica de Eusébio.
La final de 1960 que cerró el lustro de oro del Real Madrid. El conjunto blanco arrolló al Eintracht Frankfurt en un abarrotado Hampden Park y logró su quinta Copa de Europa seguida. El Madrid remontó el tanto inicial de Kress con cuatro goles de Puskás y tres de Di Stéfano. Stein, en la recta final, anotó un doblete y estableció el definitivo 7-3. Diez goles y cinco remates al poste.